viernes, 20 de febrero de 2009

Parte II


Que se de él?
No mucho en realidad . Obvio que me he enterado de cosas por gente conocida , pero no de parte de el.
Bueno, sigo en el intento de conseguir información para Caroline. Uff , lo que hay que hacer por las amigas.
Como dije antes , mi vida era un remolino del cual no podía salir. Una tormenta extraña que ya no paraba. Me dolía la indiferencia con la que me trataba Christian, y el desden que había en sus palabras y el poco respeto por nuestra intimidad.
Mi vida no era la misma, me sentía débil, poco necesitada. Si estaba ahí para calentar su comida y tener nuestro depto. limpio bien, lo demás sobraba.
Que era un desperdicio el que yo volviera a estudiar. ¿Para que? Era dinero mal gastado.
Se que es una queja común pero era lo que sentía, y lo mas terrible eran las cosas que el pensaba de mi.
Sin ningún tipo de remordimiento le dijo a mis padres que creía que yo era gay.
Que nuestra vida intima era un desastre y que yo simplemente no servía y que mis amigas eran todas lesbianas y que por esos rumbos andaba yo.
Dios Mio!
Acaso era de esperarse una cosa así?
Podía mi matrimonio seguir de esa manera?.
Mi madre me decía que volviera a la casa, que lo dejara , que estuviera donde me querían.
Si supiera los pensamientos que tenia en ese momento, lo que sentía.
Lo mal que me sentía, y lo poco que valía en ese momento, que todo lo que yo le daba era nada.
Podría seguir contando, no tenia orgullo ni vanidad.
Me sentía fea y tonta, sin ningún interés especial.
Así fue como entró Demian a mi vida.
De a poco sin ningún aviso.
Fue la forma de saludarme, la forma de hablarme, de mirarme.
Dios! Fue la forma de mirarme, con eso caí.
La forma que al saludarme colocaba su brazo en mi cintura, el beso cerca de mi boca.
Y yo me dejaba, no podía ponerle freno.
No quería ponerle un alto.
Me gustaba su atención.
Era alto, no tanto como Christian, de lentes, ojos pardos, a veces verdes, a veces ambarinos.
Nariz torcida, y cabellos castaño oscuro con algunas canas.
No era un gran galán, pero tenia algo.
Algo que me atraía mucho.
Que fue lo que pude saber de el?.
Que era separado, dos veces. Que tenia dos niños pequeños de 9 y 4 al parecer.
Que no estaban con el.
La primera vez que hablamos de cerca, estaba en el trabajo y me lo tope, era para el día siguiente a mi cumpleaños y yo estaba muerta de sueño.
Mis amigos me invitaron a salir para celebrar. Christina no quiso ir.
Fuimos a un Pub al que acostumbraban a salir. Yo no conocía ninguno, con Christian no salíamos a ninguna parte.
Que quede hasta las 5am. Feliz!!
Esa mañana me lo encontré, me invitó a su oficina, me contó un poco de su vida y yo de la mía.
Me dijo que mas adelante me contaba mas cosas tomándonos un café.
Como te ubico?
Uff.
Le di mi número y él el suyo.
Porque lo hice?
Fue algo impulsivo. Demasiado impulsivo para alguien como yo.
De ahí le conté que estuve de cumpleaños, me ofreció un abrazo.
Nos colocamos de pie y me abrazó.
De pronto me miró a los ojos y coloco sus labios en los mios. Y yo?.
Salí arrancando.
Me encontré con Caroline en el primer piso.
Y le conté.
Que hago?. Dame un consejo.
Nada mas sigue el momento (a ella se le paso el amor cuando supo que tenia hijos).
Tome mi teléfono y lo llamé.
Si lo llamé. Y que le decía? una mentira?.
-Solo quería saber si había anotado bien el número (estúpida), me contestó si creía que me habia dado un número falso.
Que donde estaba? En el primer piso y tu?
En el tercero, juntemonos en el segundo.
Y yo.
Si, no hay problema. (Idiota)
Nos vimos y esa corriente eléctrica subió por mis piernas.
Le había quedado con gusto a poco. Yo horrorizada lo miré (otro mas que pensaba que yo era penca).
Me miró y dijo quiero mas de ti.
Uff
Lo miré como idiota, me acompaño hasta mi oficina y quedamos en llamarnos.
Que seguía a continuación?. Había algún tipo de protocolo?
Alguien te enseñaba.
Mi cabeza estaba en las nubes, no sabia ni que hacer ni que decir.
Sentía que si me miraban sabrían lo que me pasaba.
Lo que pensaba. Y las cosas que pensaba.
Como había reaccionado solo a un abrazo.
Los días siguientes no lo vi, pero si hablamos por teléfono.
Si mi destino no estaba escrito hasta ese momento, pues tiraría los dados y me dejaría llevar.
Era mi decisión ahora.


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