El regreso a la ciudad fue duro.
Caí sobre mi realidad de mala manera.
Christian me esperaba enfurecido en la casa.
Me recrimino el haberme ido, el no estar, por todo lo pasado y demás.
Me gritó, empujó, tironeó.
Pensé que iba a matarme.
El ruido era muy fuerte, los golpes también.
Me tiro contra la cama, no podía soltarme, era demasiado grande para mi.
Me ahogaban las lagrimas, me faltaba el aire.
trate de arañarlo, patearlo, pero me tenia inmovilizada con la polera.
la tenia en el cuello, y afirmándome los brazos.
era horrible la sensación, el tenerlo si.
Era el castigo que merecía..
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