Hable con mi mama, me fue acompañó hasta la puerta y pregunto si estaba segura de lo que hacía.
-No, no lo estoy. Pero ya no puedo dar marcha atrás.
Estaba nerviosa, mis manos me transpiraban.
Mi pulso estaba alocado.
Llegue al bar. Busque en la penumbra y el me saludo con la mano y se levanto para saludarme.
Me miro a los ojos fijamente y el mundo se detuvo. Sus ojos medio verdes me tenían paralizada.
Puso sus manos en mis caderas y me beso...sentí su lengua abriendo mis labios, después jugando con mi lengua. Ahí si que mi pulso se fue al cielo.
Cuando me soltó, de mi garganta salio un pequeño gemido. El rió.
Nos sentamos y pedimos un trago.
hablamos de cosas insignificantes por un rato.
Al final decidimos irnos... a su casa.
El me guiaba y yo lo seguía.
Llegamos a su casa...me senté en el sillon...
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