Le he dado tantas vueltas a esto durante tantos años.
Cuando decidí comenzar una nueva vida y dejar todo atrás, dejar mi pasado atrás, fue muy difícil.
La costumbre era tan grande , mi cuerpo reaccionaba solo a sus mandatos.
Fue complicado ser yo nuevamente.
Era tan tan grande la necesidad que me amarraba yo sola a veces. Solo para sentir aquello que había perdido.
Me imaginaba sus palabras duras y su forma de amarme (¿?). Recordaba estar amarrada al pilar de una habitación.
Mi cara pegada al cemento, mis manos hacia adelante con una cinta suave en ellas.
Mi respiración agitada, expectante. No sabia que estaba planeando, solo lo escuchaba moverse por la habitación.
Unas gotas de cera caliente resbalo por mi espalda, lo que me hizo arquear la espalda como un gato, y un quejido salio de mi garganta.
Me tomo de mi pony tail, para que me callara. Yo obedecí y volví a colocar mi frente contra el cemento de la columna.
Un latigazo contra mis piernas. Dos latigazos.
Luego sentí la punta del látigo entre mis piernas...hundiéndose en mi, lentamente.
Empezó a moverlo despacio, entrando y saliendo.
Mi respiración a cada momento mas agitada.
Las sensaciones me atravesaban como olas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario